Viajé exclusivamente para verte...para estar contigo...no hubo ninguna otra razón, que tú, mi amor...Y me estremece leer tus sensaciones de aquel primer encuentro en que me hiciste muy tuya y fuiste muy mio...para siempre...
"...en ese momento se paró el tiempo, se paró el mundo, se paró la vida de cada uno y entramos en nuestro jardín y nos olvidamos de que había vida en el planeta... ...todo empezó en el primer beso...ese beso fue decir "soy yo, eres tú"...fue increible sentir que estaba en los labios de la mujer más deseada del universo...y era mi mujer...
...lo único que deseábamos era sentir nuestras pieles rozándonos...y fue maravilloso sentir como nos gozábamos en su suavidad...
...el tirarnos en la cama, el acariciar nuestros cuerpos completos, desnudos, desprovistos de cualquier cosa que nos separara, fue el momento más increible, más esperado... ...fue el paso para saber que ya eras mía, mi mujer, mi hembra, y pronto...mi puta..."
Y que maravilloso fue sentir nervios como si fuéramos adolescentes...claro, era nuestra primera vez...y queríamos agradarnos y entregarnos de la manera más hermosa que ningún ser humano haya vivido...
Te escribí un mensaje..."mi amor, ya estoy aquí, búscame y llévame a donde sea"...te vi llegar, te miré y dije..."ese es mi amor, ese es el hombre de mi vida" y mi corazón redobló sus latidos...te acercaste a mí y me metiste del brazo en el primer taxi que había, dirigiéndonos a un hotel...
Me mirabas, me olías, me hablabas en secreto...me dijiste " qué rico perfume", lo que hizo que se me erizara la piel porque comenzaba a creer que te agradaba, entonces te tomé de la mano...ya quería sentir el roce de tu piel, y que hermoso fue ir acariciándote la mano, enlazándola con la mía, jugando con nuestros dedos para darme calma mientras llegábamos...tus manos son tan hermosas, mi amor!Y me vi entrando al hotel en tu compañía...yo solo pensé en que entraba a estar con el hombre de mi vida...que entraba a vivir lo que por meses había estado esperando...que entraba a darle a mi hombre lo mejor de mí...que entraba porque deseaba con locura ser poseída, tomada, penetrada, cogida, lamida, besada, mimada por tí mi amor...y llevaba tanto deseo a cuesta!
Me había imaginado cómo sería cuando ya estuviéramos en la habitación del hotel...qué haríamos primero...nos habíamos escrito que no nos daríamos ni un segundo para ya estar uno encima del otro...y aunque pensé que algo hablaríamos primero, me encontré abriéndote mis brazos para sentir la cercanía de tu cuerpo y tu boca devoró la mía al instante...y yo me dejé besar así...
Recuerdo el juego fogoso de su lengua queriendo meterse en mi garganta...y me excita tremendamente cómo mi piel se fue erizando al contacto de tu boca en la mía, cómo me dijiste de alguna manera en ese primer beso, lo que querías de mí, cuánto me amabas, cuánto querías hacerme el amor, cuán mío eras, cuánto querías que fuera totalmente tuya...Fue el beso más maravilloso que jamás me dieron, tu sabor en mi boca, tus labios ardiendo por los míos, tu lengua penetrándome más y más...nuestras respiraciones, ya en gemidos, hablaban de nuestro inmenso deseo de poseernos uno al otro...hablaban del deseo por estar ya desnudos los dos...
Tocarte y descubrir ante mis manos desesperadas por palparte, la inmensidad de tu virilidad, fue querer tenerte ya al descubierto y sin preámbulos sacarte todo e ir directamente al interior de tu boxer y perder tu erección en mi boca, en mi concha, en mi rincón más prohibido...
Y mientras me despojabas de mis prendas, ya no pensé en si sentía vergüenza por mi cuerpo. Solo quería que me tocaras, que me besaras toda, que disfrutaras mis pechos, que rozaras mi cuello con tus labios, que te enredaras en mi cabello, que me acariciaras la piel, que te perdieras en mi suavidad, que te enloquecieras no sabiendo por donde empezar y donde quedarte ante mi cuerpo desnudo para tí...
Los dos deseábamos con locura, poseernos al instante, hacernos uno tan del otro...Solo quería estar enredada en tu cuerpo, en tus brazos, en tu piel, solo quería que abrazaras mi desnudez con tu desnudez y que me recorrieras toda con tus manos, con tu boca, con tus lamidas, como tantas veces lo habíamos vivido en la ilusión y pudimos llegar a enardecernos alcanzando el éxtasis pleno...
Ese lugar, en ese momento, fue un paraíso para los dos...y cuando me recostaste delicadamente en la cama, fue perderme entre tus brazos y dejarte hacer lo que quisieras, así como lo había deseado con pasión, por meses...
No me importaba nada más que querer ser tuya, que me hicieras el amor, que me poseyeras de la manera que fuera, que me tomaras con toda tu furia y con locura deseaba tener tu virilidad en mi boca y adorarte sin fin...
Realmente fui... tu mujer...tu hembra...tu puta...y aún queda lo más secreto por contar...
..............................................................................................Carta escrita en febrero de 2009











